La falda de reses un corte proveniente de la parte abdominal inferior del ganado vacuno, específicamente del músculo del diafragma y de las costillas seis a doce. Este corte se caracteriza por su forma alargada y plana, su sabor intenso y sus fibras largas, lo que le confiere una textura fibrosa y suculenta. Aunque no es el corte más tierno de la res, su versatilidad en la cocina y la capacidad para absorber sabores la convierte en una opción muy apreciada tanto en preparaciones tradicionales como modernas.
En términos nutricionales, la falda de res es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico, esenciales para la reparación y el crecimiento de tejidos, la producción de enzimas y hormonas, y el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Además, es rica en hierro hemo, que se absorbe de manera eficiente en el cuerpo humano, aportando aproximadamente 3 a 4 mg de hierro por cada 100 gramos, lo que la convierte en un alimento importante para prevenir la anemia y mantener niveles adecuados de hemoglobina. Este mineral es fundamental para transportar oxígeno a todas las células del organismo y para la correcta función muscular y cerebral. También contiene zinc, que fortalece las defensas frente a infecciones, y vitaminas del complejo B, principalmente B12 y B6, que intervienen en el metabolismo energético, el desarrollo muscular y la salud del sistema nervioso.